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Curso de Reflexología. Quinta Clase

TIEMPO DE DURACIÓN DEL MASAJE PODAL

Siempre se plantea la pregunta de cuánto tiempo deben trabajarse los pies en una sola sesión, y la contestación es como en todas las cosas, varía según la persona y las circunstancias.

Uno de los factores a tener en cuenta es el tamaño de los pies: en efecto para administrar un masaje a un hombre que calza unos zapatos grandes del nº 42, se tarda un tiempo considerablemente mayor, que para administrar el mismo masaje intensivo a una persona que calza el nº 35.

Otro factor decisivo a considerar es el estado de salud del receptor.

En los pies muy sensibles es conveniente sin embargo acortar el tiempo a 10 minutos en cada pie.

Cuanto más dolorosa resulta la presión para el receptor, más corto debe ser el tiempo de tratamiento, ya que el dolor podría interferir con uno de los objetivos primarios del masaje, la relajación.

La sesión de masaje podal deberá terminar considerablemente más pronta para la persona afligida de una dolencia crónica, como la diabetes o la artritis reumatoide, debiendo terminarla en 15 minutos más o menos si las circunstancias así lo aconsejan.

Después de la primera sesión de masaje, se logrará una mejor comprensión de cómo tratar el caso según la reacción que la persona haya experimentado, ya que muchas veces algunas personas muy sensibles notan un empeoramiento pasajero de uno o dos días, debido a que estamos removiendo las toxinas del cuerpo y éste hace un considerable esfuerzo para su restablecimiento y normalización de su funcionamiento, pero pasada ésta crisis, hace un cambio y el cuerpo va notando un mejoramiento progresivo hasta alcanzar una mejoría muy notable y en muchos casos el restablecimiento total del órgano afectado.

El masaje podal puede aplicarse 2 veces por semana, pero en casos de que produzca una reacción muy acusada, es recomendable hacerla solo una vez por semana, en espera de que los efectos de una posible reacción hayan pasado.

Así es que notamos que cada caso requiere una duración y periodicidad diferente, aunque en reglas generales se recomienda 1 o 2 veces por semana y media hora de duración.

Si procuramos de ajustarnos a las necesidades de la persona y no al reloj obtendremos muchos más éxitos, y podremos beneficiar a muchas más personas,repercutiendo hacia nosotros un mejor reconocimiento de nuestro trabajo de reflexólogo.

Una de las cosas que deberíamos tener en cuenta, es el advertir a la persona de las posibles reacciones del organismo, con el fin, de que si sintiera algunas anomalías, no le sorprendiera y llegara a asustarse al grado que podría ser motivo de que no asistiera a la próxima visita, de éste modo conociendo de antemano la posible reacción no se impresionaría de cualquier alteración, sino más bien tendría más confianza en el tratamiento que le estamos efectuando, y seguro que vuelve a visitarnos.