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Curso de Reflexología. Sexta Clase

PRECAUCIONES QUE DEBEMOS TENER

No debemos presionar ni sobre los tendones ni sobre los huesos pues no solo resulta doloroso el hacer esto sino también resulta inútil para alcanzar los puntos reflejos subcutáneos.

No comprimir sobre los juanetes o las callosidades gruesas, pues eso también resulta doloroso, y como ésta parte de los tejidos no es flexible, el alcanzar los puntos subcutáneos a través de ellos es prácticamente imposible.

No comprimir sobre las zonas lesionadas, las venas lesionadas, ni las áreas hinchadas o con cicatrices la presión sobre cualquiera de éstas zonas puede originar un incremento del perjuicio original y éste tipo de dolencia curan muy lentamente, particularmente en los casos en que está implicada una mala circulación. (La mala circulación está siempre asociada con venas varicosas y edemas).

El causar alguna lesión, cualquiera que ésta sea, está en total desacuerdo con el propósito de ésta forma de curación natural.

Si por cualquier motivo no podemos trabajar las zonas de los pies, trabajaremos las zonas correspondientes de las manos en su lugar.

En caso de hinchazones de los pies, golpear suavemente como si tocáramos el piano con suavidad, desde los dedos hasta los tobillos, pero primero con ambas manos trataremos un pié y luego el otro.

No se pase, ya sea trabajando demasiado tiempo en una sola sesión, o presionando demasiado fuerte, la moderación en hacer estas dos cosas es de absoluta necesidad.

El tratar por exceso, y muy especialmente en los casos crónicos, tales como la artritis o la diabetes, puede conducir a una grave reacción purificadora al cabo de uno o dos días.

Como consecuencia de ello, el receptor puede sentirse realmente enfermo por causa de la liberación de una excesiva cantidad de sustancias tóxicas en la sangre, nunca aplicar una presión excesiva si el receptor es diabético. Reduzca la presión inmediatamente si observa la más ligera decoloración, tal como manchas rojizas, ya que estas manchas pueden llegar a convertirse en un morado o rozadura muy difícil de curar.

Debe usarse un cuidado especial si el receptor no tiene ninguna sensibilidad, o tiene adormecimiento de los pies pues esto suele ser casi siempre sintomático de diabetes.

Durante la sesión de masaje podal, mantenga la conversación a un mínimo, y procurar no hablar nada que no esté relacionado con el momento presente.

La conversación puede también interferir con la circulación de la sangre, ya que los pensamientos y las emociones causan cambios vasculares, dilatando y contrayendo los vasos sanguíneos y alterando sus ritmos normales de contracción y expansión.

El masaje no debe ser aplicado a nadie que acaba justamente de comer antes del comienzo de la sesión, el resultado de ello sería poco beneficioso, e incluso podría producir náuseas, y en caso de ser aplicado durante la digestión, la zona del aparato digestivo no la deberemos tocar.

No debe darse masaje a nadie que esté bajo los efectos de una potente medicación, porque ello podría causar una reacción de purificación, es decir una rápida eliminación del medicamento fuera del sistema.

Los fines y efectos de la medicación y del masaje serian en éste caso conflictivos, e incompatibles entre sí.

En los adolescentes hay que tener mucho cuidado con el área del sistema glandular sexual, ya que se encuentra súper-activo, y no es bueno el sobre-excitarlo, pues nos arriesgaríamos a desequilibrarlo.

El masaje podal no debe darse a ninguna mujer durante la menstruación, pues podría producir una excesiva y prolongada pérdida de sangre.

En las embarazadas durante los primeros meses, no debemos aplicar el masaje podal, especialmente en las zonas reflejas del aparato reproductor, debido al peligro de causar un aborto en las personas de musculatura débil.

Cuando existen hongos, no deberíamos de hacer masaje hasta que se curaran, ya que podríamos contagiarnos.

Si existen heridas o llagas, o cualquier erupción, no deberíamos tocarlo, más bien hacerles masaje alrededor, con mucho cuidado o esperar que curaran.

Si sentimos tensión o cansancio en las manos, las podemos lavar con agua fría, antes de empezar y después del masaje, siempre con agua fría.

Si nos encontramos demasiado cansados, sería mejor no hacer el masaje, recordemos que nosotros también impartimos energía, y si nos falta energía a nosotros, no beneficiaríamos ni a la persona ni a nosotros mismos; sería mejor descansar un rato, para recuperar fuerzas.